Titulo: Existence
Autora: Abbi Glines
Año: 2011
Sinopsis:
¿Qué sucede cuando eres acosada por la Muerte? Te enamoras de él, claro.Pagan Moore, de diecisiete años, ha estado viendo almas toda su vida. Desde que notó que los extraños que a menudo veía caminando a través de las paredes no eran visibles para los demás, comenzó a ignorarlos. Si fingía no verlos, entonces la dejarían sola. Hasta que salió de su auto el primer día de escuela y vio un chico increíblemente sexy descansando en una mesa de picnic, observándola con una mirada burlona en su rostro. El problema es que sabe que él está muerto.
No desaparece cuando ella lo ignora, pero hace algo que ninguno de los otros ha hecho nunca. Él habla. Pagan esta fascinada por esa alma. Lo que no sabe es que su tiempo de morir se acerca y esa malvada y hermosa alma de la cual está enamorada no es una simple alma.
Él es la Muerte y está a punto de romper todas las reglas.

— ¿Las chicas de tu edad normalmente no salen y hacen cosas en el fin de semana? — Esta vez no fui capaz de detener el grito de sobresalto que estalló de mi boca. Por suerte mi mamá no estaba en casa para oírme. Me di la vuelta para encontrar al alma parlante sentada en mi cama, mirándome.
— ¡Podrías POR FAVOR dejar de aparecer de la nada y asustarme jodidamente! Y ¿qué estás haciendo en mi habitación? ¡Vete! —Le arrojé la camisa que había estado a punto de colgar en el armario como una buena medida. Esto se estaba poniendo viejo. Tenía que dejar de seguirme.
Una de sus oscuras cejas se levantó. —Tú no eres normalmente tan irritable.
Gruñendo en voz alta, me acerqué a mi ventana, la abrí, y luego me volví hacia él. —Vuela lejos por favor. Mantente fuera de mi habitación. ¡Podría haber estado desnuda!
Una risa profunda causó un calor extraño a través de mi cuerpo. Parecía tener mareos pero apenas. —¿Quieres que vuele lejos? Eso es lindo.
No quería ser linda, pero parecía que ya no podía seguir estando enojada tampoco. Algún extraño letargo se había apoderado de mí. ¿Su risa había causado este calor relajante en mi cuerpo?
—No, no exactamente, pero tengo la capacidad de controlar la ansiedad o él pánico. Mi risa no tuvo nada que ver con eso.¿Acaba de leer mis pensamientos o he dicho eso en voz alta? Parecía encontrarme divertida si la sonrisa de su cara era alguna indicación. Otra razón por la que debía estar furiosa con él.
Estúpido tipo muerto parlante.
—Si vale de algo siento haberte asustado. No era mi intención, pero ¿ si hubiera aparecido en frente de ti, de pie en tu armario, hubiera sido eso menos terrorífico?