Autora: Melody Grace
Paginas: 215
Sinopsis:
"Mamá siempre me dijo que hay dos clases de amor en este mundo:. La brisa constante, y el huracán. Emerson Ray era mi huracán ...."
Juliet McKenzie era una inocente de dieciochoañera cuando pasó el verano en Cedar Cove y cayó locamente enamorada de Emerson. Complicado e intenso, Emerson el chico malo local. Sus ojos azules escondían oscuros secretos, y un solo toque pudo prender fuego en Juliet. Su amor era exigente y lo consumia todo, pero cuando terminó el verano, la tragedia los separó. Juliet juró que nunca volvería, y ella ha cumplido esa promesa ... Hasta ahora.
Cuatro años despues, Juliet ha hecho todo lo posible para reconstruir los restos de su destrozada vida. Ella tiene un gran novio , y un trabajo estable planeado después de su graduación. Regreso a Cedar Cove para empacar las cosas de su familia de la casa de playa y prepararla para la venta, Juliet esta determinada a que nada se interpondrá en el camino de su futuro. Pero una mirada de Emerson, y todo su viejo deseo volvera de golpe. Él la dejó ir una vez, pero esta vez, él no se rendira sin luchar. Y Emerson pelea sucio.
Una historia desgarradora. Una pasión imparable. Dividida entre su pasado y su futuro, Juliet lucha por separar el amor del deseo. Pero, ¿encontrar una manera de superar su trágico secreto juntos? Y después de tanto daño hecho, puede permanecer intacto el amor?
—Por lo tanto, ¿eres dueño del bar ahora? —le dije.— Eso es genial. ¿Por qué no me lo dijiste?
Emerson me midió con la mirada. —No lo preguntaste.
Me detengo. ¿Cómo esto es mi culpa?
—Sí bueno, como que exactamente no tenía tiempo, cuando golpeabas al chico, pretendiendo que lo estabas haciendo por mí, luego de juzgar todas las elecciones de mi vida.Mi respuesta lo azoto antes de que pudiera detenerla. Puse mi mano sobre mi boca, y me quede mirando la expresión de sorpresa en el rostro de Emerson. ¡Él sí que no esperaba eso! Pero, ¿por qué no debería decirlo? Es la verdad, después de todo. Dejé escapar una risita, incapaz de detenerme.Su expresión cambio.—Estás borracha.— Dijo secamente.Me encojo de hombros, a la defensiva. —¿Y qué si lo estoy?—Tú nunca pudiste soportar el licor.— Él niega con la cabeza, y toma otro trago de su cerveza. —Me pregunto, ¿qué más ha cambiado...?— La boca Emerson se curvo en una sonrisa lasciva. —Sigues haciendo ese ruido entrecortado cuando te vienes?Jadeo, sorprendida. —¡Jodete!—Ya hemos estado allí, cariño.

